El matrimonio Carlos Weber, chileno-austríaco y Sonja Ungar, austríaca, durante sus estudios de Biología en Viena, Austria, se entera de la posibilidad de inocular plantas con trufas y pensando en la contraestación hemisferio sur vs. Norte se gesta la idea de desarrollar este peculiar cultivo y toma la decisión de iniciarlo en Chile en el año 2002.
Desde esa fecha comienza a dar forma el proyecto que se imaginaron desde siempre.
|
|
|
